Motatán será el hogar de toneladas y toneladas de basura

Por Segundo Peña Peña.
“Si hoy botas desperdicios donde no corresponde, tus nietos no te lo perdonarán”

Los administradores de nuestro pueblo Motatán, recién terminan de empujarlo a dar otro traspiés, como si fuera poco el cúmulo de problemas que lo acogotan: La entidad más insegura del estado, esto debido al hamponato irreductible; la seria sequía en los grifos domésticos; su perenne vivir a media luz por culpa de un servicio eléctrico que retrocedió cien años en tecnología; la grave crisis de la escasez de vivienda que ha generado hacinamiento en los grupos familiares y pare usted de contar. Ahora, los ingeniosos cerebros de la autoridades locales, han metido a esta entidad en otra espinosa situación al convertirla en receptáculo de todos los desechos sólidos generados por 59 parroquias del estado, y parte de otro, esto con una pasmosa improvisación que pateó los proyectos técnicos existentes y desechó la zona ideal para su construcción: Los llanos de Monay, que por su inmensidad geográfica y despoblamiento, es el sitio adecuado.Construir como en efecto lo están haciendo, ese relleno tóxico (no merece otro nombre) en ese lugar motatanense, resulta contradictorio debido a que, a escasa distancia pasa el Río Motatán y es decretada Área Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAES) de fecha 26/05/74. Muy cerca de ahí existe un espacio turístico ocupado por restaurantes y comercios (Agua Viva) y las vías de acceso a este “Botadero de Basura” conectan a un palmo con la transitada Carretera Panamericana, con la consabida contaminación de polvo y peligrosos gases que inhalarán los usuarios de la misma.A todas luces, el proyecto que se está ejecutando viola todos los parámetros biológicos, químicos y físicos, estatuidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pues sólo contempla la construcción de fosas para soterrar los desechos y por ningún lado se observan los canales para la conducción de lixiviados (líquidos que exuda la basura) y las indispensables fumarolas para recoger los gases generados  y los cuales son los causantes de los incendios que a diario se observan en el colapsado relleno de Palo Negro, en el municipio Pampanito, construido temerariamente por el MARN (Zona VIII), amén de las lagunas de oxidación y otras estructuras que permitan un adecuado tratamiento de la basura.A esto se une, que el material de préstamo que debe servir para cubrir los residuales sólidos, debe ser sacado de una montaña virgen que a la vez es reservorio de restos de cerámica precolombina de nuestra antiquísima cultura Cuicas, ya estudiada por el CONAC y el IVIC. A más de esto, es un espacio rico en acuíferos, cuya explotación se perderá para siempre.

No se vislumbra la dotación de una balanza para conocer la cantidad de basura que entra y su operatividad quedará reducida en el tiempo debido a lo reducido del terreno, además de la no previsión del reciclaje que norma su recolección para evitar la degradación humana ocasionada en el anterior.

Esta situación es sumamente delicada y lo que se está  haciendo para solucionar un problema, puede generar otra calamidad. Este basurero no reúne las mínimas reglas exigidas por los Ministerios del Ambiente y Sanidad y en resumidas cuentas, causará más daños que beneficios, particularmente porque los camiones recolectores tendrán que atravesar todo el casco urbano de Motatán, donde funcionan sus carnicerías, abastos, farmacias, colegios y factoría azucarera, dejando su estela de malos olores y donde seguramente se aposentarán las bandadas de zamuros para depositar el ácido sulfúrico de su estiércol, el cual seca hasta el más robusto roble.

El pueblo de Motatán reclama airado que su calidad de vida va a desmejorar y parafraseando a Fruto Vivas, decimos: “La ciudad penetra en el hombre por los sentidos; la ciudad huele, se escucha, se toca, se saborea, se ve; pero también se siente, se ama o se odia” (“Reflexiones para un mundo mejor”; Caracas, 1983)

Fuente: Diario El Tiempo



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