¡Horror! Motatanenses protagonizan suceso mortal en Maracaibo (+Fotos)

Marbelis Elena Blanco Cabrera

Un presunto “espíritu maligno”  poseyó  a una humilde mujer de Motatán, estado Trujillo, a quien identificaron como Marbelis Elena Blanco Cabrera, de 34 años,  y que supuestamente, la hacía golpearse a sí misma, le hacía hacer sonidos de animales y arrastrarse en el suelo,  hasta que la mujer murió “de forma inexplicable” cuando la llevaron al Hospital General del Sur.

Pero la historia de Marbelis, lejos de causar algún pánico lo que despertó fue suspicacia entre funcionarios del Cicpc que, al ser notificados de una muerte en “extrañas circunstancias” de una mujer, procedieron a investigar y a esperar el resultado de la autopsia en la morgue.

Allí estaban algunos familiares de la mujer, conocidos y hasta su marido, Luis Batista quien usaba unas muletas bajo sus brazos, y que parecía a simple vista ser un hombre indefenso.

Al ser abordados, aseguraron que a Marbelis la poseyó “un espíritu maligno” a su regreso de Colombia. Marbelis estaba supuestamente cuidando un niño en el país vecino y hasta allá la fue a buscar su esposo Luis Batista, para regresar a casa.

“Ella llegó a las 4:00 de la mañana de ayer (miércoles) al Terminal, tenía un fuerte dolor y hacía sonidos de animales, hacía como una culebra, parece que tenía un espíritu maligno”, dijo un hombre con asombro, pero sin dar su identificación.

En vista de lo que sucedía con Marbelis, algunos familiares decidieron llevarla a una iglesia evangélica en San Francisco para que el pastor y un grupo de predicadores hicieran sus respectivas oraciones para tratar de sacarle “el espíritu maligno que la poseía”.

Sin embargo, el asunto empeoró. A Marbelis no pudieron hacerla volver. “La llevaron al Hospital General del Sur, pero llegó muerta”, dijo el informante.

 

Investigaciones

Una fuente sostuvo que sufrió hemorragia interna y que tenía “desprendimiento de hígado”, al parecer, producto de varios golpes que recibió.

Los detectives, con las experticias y las investigaciones preliminares y al conocer de la autopsia fueron a la morgue y abordaron —en medio de los familiares de la mujer y el grupo de evangélicos que lo acompañaban— al hombre de las muletas.

Luis Batista fue sorprendido por los funcionarios que de inmediato lo requisaron para ver si tenía alguna arma en su poder. Le quitaron las muletas y las arrojaron al cajón de la camioneta de homicidios, luego, lo exhortaron a que no opusiera resistencia y se lo llevaron a la sede del Cicpc.

Después de los interrogatorios, Batista habría confesado su crimen. Con las muletas golpeó a la mujer muy fuerte sobre todo en el pecho, tanto, que la destrozó por dentro, aseguró una fuente de la policía científica.
Sobre las causas del brutal ataque, se conoció que, presuntamente, Marbelis habría dejado a Luis, pero Batista se resistía a perderla.

Sus vidas

La pareja residía en el barrio Altamira Sur, parroquia Cristo de Aranza, en una vivienda propiedad de una pariente de Marbelis y donde se realizó el velorio.

Precisamente al lado de esa casa vivió por años junto a su pareja luego de llegar de Motatán. Marbelis Blanco, nació en Maracaibo, la crió una de sus tías y a los quince años se marchó hacia Motatán a casa de otro pariente. Allí conoció a Luis Rafael Hernández Batista y hasta el día de su muerte, 20 años después, se mantuvieron en esa unión que dejó varios hijos.

Esta mujer, que se ganaba la vida vendiendo “chucherías” y otros pequeños productos, se trasladó a Maracaibo, dejándole la patria potestad de sus hijos a sus suegros. Luego de mudarse del barrio Altamira se fue a un apartamento en el complejo residencial Villa Don Rafael Urdaneta, en la parroquia Domitila Flores de San Francisco, propiedad de una amiga quien le pidió que se lo cuidara.

 

Antecedentes

Una fuente investigativa informó que los hermanos se encontraban en dicho apartamento, donde Hernández Batista cometió el crimen.

Hernández atacó a su mujer y al verla desvanecida junto con su hermano planeó llevarla para Motatán, para que se encontrara con sus familiares. Sin embargo, la mujer no podía sostenerse por sí misma. “Déjenme tranquila” decía mientras se quejaba del dolor. Allí comenzó el cuento del demonio.

El Cicpc informó que Luis Rafael Hernández Batista, presentó antecedentes policiales por los delitos de extorsión, robo y hurto genérico con fechas 25 de junio de 2008 y 23 de marzo de 2006. Luis Rafael se encuentra lisiado de una de sus piernas tras sufrir un severo accidente en moto hace unos cinco años que hasta ahora lo mantienen sujeto a dos muletas.

“Estuvo preso en la cárcel de Trujillo por estos delitos y además estuvo detenido por droga”, informó una fuente policial.

Junto a Hernández fue detenido también su hermano, Jimy René Terán Batista, de 31 años. “Este presentó registro policial por los delitos de droga robo y hurto genérico en Valera, estado Trujillo”, dijo un vocero del Cicpc.

A Jimy lo detuvieron por ser colaborador y encubridor del delito de homicidio de Marbelis Blanco, pero será un Tribunal el que decida su destino.

Fuente: Panorama, NoticiaAlDía (+Fotos)



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