Aura Añez, 72 años viviendo en Motatán

Doña Aura Añez da tristeza como está nuestro Motatan. Foto DLA
Doña Aura Añez da tristeza como está nuestro Motatan. Foto DLA

Motatán, cumple 214 años de fundado este  miércoles 02 de septiembre (1801 – 2015) como preámbulo a la celebración de la semana aniversaria Diario de Los Andes cada año rinde homenaje a quienes han hecho historia en esta tierra, mujeres y hombres nobles, que han dictado cátedra ciudadana en la universidad de la vida, siendo Motatán – literalmente hablando – su principal casa de estudios, teniendo entre sus prominentes egresadas a una gran mujer, madre, abuela y bisabuela, se trata de Doña Aura Rosa Añez Perdomo, ejemplo vivo de familia y trabajo que identifica al motatanense, embajadora eterna de la belleza de este laborioso terruño que la acogió desde niña, convertida por obra y gracia del destino en toda una diva, para orgullo de Motatán, su familia, enamorados y amigos.

Como tantos venezolanos de antaño, Aura Añez, nació en Pampanito en el año 1940, hace 75 años, celebra su cumpleaños el 19 de marzo fecha de su nacimiento, y el 20 de mayo, día que aparece en su partida de nacimiento cuando la presentaron. Sus padres, Pedro María Añez Valero, quien trabajó en el MTC, y María Isabel Perdomo, que según ella, eran como los gitanos no tenían sitio fijo, situación que no le permitió estudiar con regularidad alcanzando apenas el tercer grado.  Tuvo seis hijos, Alirio, Iván (+), Lucia, Leonardo “Tuti”, Luduvith “Chely” y  Ramon Alirio, “Tato”, quienes la hicieron abuela de Dayana, Analy, Alirio José, Alimaye, Alisman, Rafael Alberto, Miguel Ángel, Mayre, Alejandra, Karen, Daniela, David José, Mariángel, Wisneidy,  Carlos, Camila, Antuan, y siete bisnietos.

Motatán lo mas sagrado

Para ella Motatán, es lo más sagrado, a esta tierra llegó muy pequeña cuando apenas tenía 3 añitos, con su mamá y hermanos Pedro Antonio, Blanca, María Esperanza, Rosa, Betzabé. Fueron a parar a la casa paterna, su abuelo Julio Perdomo, ubicada por la carretera negra, hoy Barrio Nuevo, específicamente al lado de la familia Yépez, allí convivieron un tiempo, hasta que su mamá compró una vivienda en la misma zona a la mamá de la señora Marta (Morales) Márquez, esposa del fallecido Miguel Márquez. Al tiempo luego de la muerte de su padre, su madre se casó con Fidel Albúrguez, con quien procreó a sus hermanos menores, Fidel, Jorge y Fanny.

Hijos, trabajo y parranda

Su vida han sido sus hijos, el trabajo y la parranda porque dice haber nacido “parrandera”.  Sus únicas buenas amigas de la adolescencia recuerdan con alegría a Odila Jerez, de la calle El Baño: Su primera actividad laboral fue a la edad de 13 años vendiendo entradas en el cine “Roncayolo” con su tía Maria Araujo esposa de Ramón “El Mocho” que era el propietario, pero sin pago alguno, razón que la obligaba a agarrar de las ventas cuando mucho 2 bolívares para llevárselos a su madre, quien para mantenerlos lavaba ropa en el río a medio cada pieza (25 céntimos).  Fue poco el tiempo en esta experiencia que sirvió para sembrar la semilla por el amor al trabajo, que inició formalmente trabajando con Maria Peña, conocida popularmente, como “Maria Machete” quien vendía cerveza. Que para esa fecha costaba real y medio (0,75 céntimos) Ese sería su oficio por muchos años como mesonera, que combinaba con la parranda –  trabajando en restaurantes dentro y fuera del estado Trujillo, por ejemplo en la Heladería de Giovanni dueño del negocio Los Tres Continentes de Valera; en Monay en un restaurant propiedad del señor Sabatino y su esposa Delia; en el sector El Buey de la zona panamericana; Mene Grande, Maracaibo, Caracas, Valencia, el Oriente, entre otras ciudades. Hasta que tuvo su propia venta de cerveza en su vivienda ubicada en la urbanización Daniel Carias.

Enamorados como arroz

Enamorados como arroz picado. Faltando 3 meses para cumplir 15 años trajo al mundo a su hijo mayor Alirio, hijo del peruano Maya. Luego vino su relación con Oswaldo Enrique Landaeta (+), militar de la Guardia Nacional. Al tiempo entre la crianza y formación de sus hijos que nunca descuidó y la parranda convivió con Ramón Alirio Velásquez y su último amor con un maravilloso hombre, buen padre que fue para sus hijos y recuerdo inolvidable, Eleazar Cova Salmerón, técnico de Favianca, fallecido en el año 2007, con quien compartió su vida durante 23 años. Entre otros enamorados, recuerda a Nicolás Quiroga y Pedro Barreto (Machinolo).

Doña Aura Añez da tristeza como está nuestro Motatan. Foto DLA
Doña Aura Añez da tristeza como está nuestro Motatan. Foto DLA

En la actualidad

“Bueno aquí estamos y aquí seguimos hasta que Dios Todopoderoso lo permita, trabajando en mi perfumería esotérica “Negro Primero”, haciendo trabajitos, leyendo el tabaco – algo que hacia cuando tenia 14 años pero con las pocas amigas, como hobby – por cierto, todo muy caro, dígame usted, una caja de tabacos 4.500 y la de velones en 7 mil bolívares, sin embargo, el negocio se mantiene gracias a la clientela que ha sido fiel”. Relata.

En cuanto a Motatàn – Doña Aura – añora su época de tranquilidad cuando se podía parrandear sin temor alguno, mucho menos ser victima de atracos o algo parecido, se podía amanecer y no le pasaba nada a uno. Lo digo sin pena y con mucha propiedad porque yo lo viví, me la pasaba en todos esos sitios con amigos como el inseparable, Nene; que si el Ram, Cruz Pereira, Bernabé Blanco, en El Baño, donde cuando no tenia como venirme me quedaba en el Hotel de mi amiga, ahí el que está más abajo de la plaza Bolívar.

Esos tiempos no vuelven –  manifestó  con nostalgia – lo que sucede actualmente no tiene comparación alguna en la historia de Venezuela, ahora lo que abundan son los malandros, esos son los verdaderos hijos de Chávez, ya que el 90% no llegan a 18 años, o sea que nacieron con este régimen, como ellos dicen en revolución. Si no como se explica tanta inseguridad ciudadana, y lo peor aun, la incapacidad del gobierno de resolver esta situación que mantiene en un estadio de sitio a la población, ya que a las seis ya nos tenemos que encerrar en nuestras casas para evitar ser victimas de la inseguridad.

¿Doña Aura, Motatán cumple este miércoles 02 de septiembre 214 años, cómo lo ve?

Ay hijo, da tristeza como está nuestro pueblo,  abandonado pareciera que no le doliera a nadie.  Mire voy a hablar por este sector que es donde vivo, aunque tengo entendido que la situación es igual en la mayoría de las comunidades.  Tenemos días sin agua potable, el sistema de alumbrado público no sirve, ni porque es una vía principal de acceso al municipio, esto es una bóveda, da miedo transitar por esta zona. Uno como motatanense siente pena ajena por la imagen negativa que presenta Motatán, no se ve cambio alguno, todo lo contrario, insalubridad, calles y avenidas sucias.

¿Si tuviera la oportunidad de hablar con el alcalde Elmer David Palma, qué le pediría como regalo para Motatán?

Bueno, lo primero es recordarle que él es de Motatán, porque pareciera que no fuera de aquí, porque si no como se explica que siendo alcalde tenga tan abandonado el pueblo que se lo ha dado todo, incluyendo ese cargo de representación popular que muchos quisieran ocupar. Lo segundo que le cambie la cara al pueblo, con óptimos servicios públicos, saneamiento ambiental, en vez de aguas negras estancadas y alcantarillas tapadas, ornato y embellecimiento urbano, en vez calles enmontadas, vialidad inservible, mejoramiento del alumbrado público, y por supuesto, que resuelva el problema de agua potable, así como también, vele por la seguridad de los motatanenses. ¿Es mucho pedir David?

Tuti Landaeta

Leonardo “Tuti” Landaeta, es su cuarto vástago, destacado deportista y luchador social, integró selecciones de Trujillo, en fútbol y béisbol, formó parte de la plantilla del Trujillanos FC. En la actualidad, se encuentra jubilado por discapacidad como trabajador de la Alcaldía de Motatán y está activo como dirigente comunitario.

Fuente: Diario de los Andes



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